El superior local, después de consultar a los incorporados y asociados de su comunidad, autoriza el inicio de la formación del aspirante y le aconseja escoger un orientador espiritual entre los incorporados de la comunidad.

Durante este período de formación, que es al menos de seis meses, el aspirante profundiza en su vida cristiana, se inicia en la experiencia espiritual Eudista, conoce las obras de la Congregación y participa en ellas, reflexiona sobre lo que significa ser asociado Eudista.

Realizada la formación inicial, el aspirante hace una petición por escrito dirigida al Superior Provincial en la cual debe expresarse la decisión libre y responsable de asociarse, sus motivaciones y aspiraciones, y la casa a la cual se vincula; esta petición debe ser sometida al parecer de los incorporados y asociados de la comunidad local, pero su aceptación corresponde al Superior Provincial.

La Asociación se realiza en alguna fecha significativa para los Eudistas y de ella debe quedar una acta que contenga el nombre del asociado, la comunidad a la que se asocia y la fecha en que se formaliza el compromiso; dicha acta debe ser firmada por el Superior local, por los incorporados, por el nuevo asociado y por los asociados que asistan a la ceremonia.

La fórmula de Asociación puede ser el siguiente o alguna similar:

 

“Yo declaro que quiero asociarme a la Congregación de Jesús y María para caminar hacia la santidad en la escuela espiritual de San Juan Eudes, compartiendo mi vida, trabajo y oración con la Comunidad de…. y comprometiéndome en su misión con corazón generoso y ánimo decidido. Me entrego al Señor enteramente para que El viva y reine en mí, de modo que con mi trabajo y servicio yo pueda glorificar al Padre, por la acción del Espíritu Santo. Me acojo a la protección de Santa María Virgen y a la intercesión de San Juan Eudes y de todos los santos y beatos de la familia eudista. Amén” 

Este acto de compromiso produce vínculos espirituales, fraternos y pastorales entre la C.J.M. y el asociado, cuyos efectos se explican más abajo.

El compromiso de asociación es por un año. Por lo cual, anualmente, se revisa y renueva, o se cancela por decisión del Superior local o del asociado. La cancelación o renovación se avisa al Superior Provincial y al Coordinador provincial de los asociados.

Si durante el año el asociado no mantiene ningún contacto con la comunidad que lo acogió, ni participa en ninguna reunión de formación, se da por cancelado este contrato espiritual de asociación, el cual sólo se puede ser renovado bajo solicitud expresa del interesado, si el Superior local encuentra justas sus razones.