En la Francia del siglo XVII, el cardenal Pière de Bérulle funda la llamada Escuela Francesa de Espiritualidad, una corriente espiritual, bien conocida, por el Cristocentrismo del siglo XVII, pero con el apelativo de místico, original de esta Escuela.

Este camino y vivencia espirituales, enfatizaba que Cristo, no solamente es el modelo, el fin y el motor invisible de nuestra vida espiritual; y que no solamente estamos en contacto con Él, sino que somos uno con él y con él formamos una sola persona mística. Desde entonces, el secreto de la perfección consistirá en “vivir” y “permanecer en Cristo”, según la fórmula cara a san Pablo y de san Juan.

Por nuestra adhesión vital a Cristo Jesús, nos hacemos partícipes de “lo que se ha realizado en él”: sus acciones, sus misterios, sus disposiciones son nuestros en virtud del vínculo que une los miembros con la cabeza y en la medida misma de nuestra unión con Él. Para progresar en la vida sobrenatural y adquirir las virtudes, el medio más seguro es, pues, mantenerse estrechamente unidos a la fuente de la vida: es adherirse a los estados del Verbo Encarnado.

Los cuatro grandes de la Escuela francesa – Escuela beruliana son: Pedro de Bérulle, Carlos de Condren, Juan Jacobo Olier y Juan Eudes. No solamente fueron discípulos de la Escuela francesa sino también maestros, por el acento que cada uno supo ponerle a “ese Gran Todo que es Jesús”, en expresión de Juan Eudes.

Discípulos y maestros harán del misterio de Cristo el centro de su experiencia espiritual, de sus reflexiones y de su misión apostólica: para Bérulle, Jesús como un todo; para Condren Jesús sumo y eterno sacerdote; para Olier Jesús en el misterio eucarístico; para Juan Eudes el amor de Jesús como su realidad más profunda, expresada desde el lenguaje del corazón.

En la actualidad los herederos de los miembros de la esta Familia Espiritual Bérulliana se congregan en distintas sociedades de vida apostólicas, desarrollando el carisma recibido por sus fundadores y realizando su misión en el mundo, las culturas y la Iglesia, abriendo con audacia nuevos caminos para hacer crecer el reino de Jesús. 

Las Congregaciones que, actualmente, hacen parte de la Escuela Francesa de Espiritualidad, son: