¿Quienes Somos?

San Juan Eudes Fundador de la Congregación de Jesús y María 1601 - 1680

RP. Jean-Jacques Blouet de Camilly, II Superior General 1680-1711

RP. Guy de Fontaines de Neuilly, III Superior General 1711-1727

RP. Pierre Cousin, IV Superior General 1727-1751

RP. Jean Prosper Auvray de St-André, V Superior General 1751-1770

RP. Michel Lefèvre, VI Superior General 1770-1775

 

RP. Pierre Le Cocq, VII Superior General 1775-1777 

RP. François Pierre Dumont, VIII Superior General  1777-1796

RP. François, Louis, Hébert (beatificado en 1926) elegido coadjutor del P. Superior General 1782-1792

RP. Charles Toussaint Blanchard, IX Superior General  1826-1830 

RP. Jérôme, Julien, Loüis de la Morinière, X Superior

Paramé (Francia), viernes 23 de junio de 2017

En la segunda mitad del siglo XVI, vivía en Ri, Normandía (Francia), un granjero llamado Isaac Eudes, casado con Marta Corbin. Como no tuviesen hijos al cabo de dos años de matrimonio, ambos esposos fueron en peregrinación a un santuario de Nuestra Señora. Nueve meses después tuvieron un hijo, al que siguieron otros cinco. El mayor recibió el nombre de Juan y, desde niño, dio muestras de gran inclinación al amor de Dios. Se cuenta que, cuando tenía nueve años, un compañero de juegos le abofeteó; en vez de responder en la misma forma, Juan siguió el consejo evangélico y le presentó la otra mejilla.

A los catorce años, Juan ingresó en el colegio de los jesuitas de Caén. Sus padres deseaban que se casara y siguiera trabajando la granja de la

 

En la Francia del siglo XVII, el cardenal Pière de Bérulle funda la llamada Escuela Francesa de Espiritualidad, una corriente espiritual, bien conocida, por el Cristocentrismo del siglo XVII, pero con el apelativo de místico, original de esta Escuela.

Este camino y vivencia espirituales, enfatizaba que Cristo, no solamente es el modelo, el fin y el motor invisible de nuestra vida espiritual; y que no solamente estamos en contacto con Él, sino que somos uno con él y con él formamos una sola persona mística. Desde entonces, el secreto de la perfección consistirá en “vivir” y “permanecer en Cristo”, según la fórmula cara a san Pablo y de san Juan.

Por nuestra adhesión vital a Cristo Jesús, nos hacemos partícipes de “lo que se ha

Después de la muerte de san Juan Eudes, la Congregación continuó su desarrollo. En vísperas de la Revolución Francesa, los Eudistas dirigían quince seminarios junto con algunos colegios y parroquias.

La Revolución, en 1792, cerró las casas y dispersó a los padres. Cuatro de ellos, encabezados por el padre Francisco Luis Hébert, coadjutor del superior general, fueron martirizados en París. La Iglesia los beatificó en 1926.

La Congregación se reconstruyó tardíamente (1826) y con dificultad

Los Eudistas, obreros de la evangelización, trabajan por la renovación de la fe en el Pueblo de Dios. Preocupados porque la Iglesia tenga siempre buenos pastores, colaboran, según sus posibilidades y el llamamiento de los obispos, en suscitar vocaciones, en la formación y en el servicio a los presbíteros y demás ministros.

Los Eudistas, sacerdotes y laicos, quieren continuar y completar en sí mismos la vida de Jesús y, con san Juan Eudes, reconocen como fundamentos de la Congregación:

La Gran Familia Eudista es una red de Congregaciones y grupos de laicos que viven la herencia espiritual de San Juan Eudes. Además de la CJM, incluye las dos congregaciones fundadas por él directamente y otras congregaciones que cuentan con él como su padre espiritual. Aquí están algunas de ellas:

 

HERMANAS DE NUESTRA SEÑORA DE LA CARIDAD

 

El Instituto de las Hermanas de Nuestra Señora de la Caridad fue fundado por San Juan Eudes, en 1641 en Caen, Francia. Su apostolado principal es

Los Eudistas responden solidariamente por la vida y el apostolado de la Congregación viviendo y desarrollando juntos la misión a la manera de Jesús y sus apóstoles:Jesús, el Hijo de Dios, ha querido compartir la condición humana para revelar al mundo la llegada del Reino de Dios. Reunió a su derredor a los doce para hacer de ellos sus compañeros y sus enviados. Unidos a Cristo como miembros a su Cabeza los Eudistas se reúnen en comunidad fraterna, a la manera de los Apóstoles, y ponen su