Nosotros, conscientes de nuestra misión al interior de la Iglesia y de las culturas, proclamamos que “la Palabra de Dios tiene poder para impregnar todas las culturas y transformar las estructuras sociales. Por consiguiente, nosotros proclamamos la fuerza del Evangelio en lo más profundo de las alegrías y las esperanzas, de los sufrimientos y angustias de los pueblos entre los cuales viven”. (Cf. Const. 27).

a)   Proclamamos con valentía la palabra de salvación a quienes no la han escuchado todavía; nos preocupamos por aquellos que, después de haberla escuchado, se han apartado de ella; nos esforzamos por hacer evangelizadoras las comunidades de las que somos responsables. (Cf. Const. 28)

b)  Al mismo tiempo tenemos el cuidado de abrir estas comunidades y los demás grupos en que trabajan a la acción transformadora del Espíritu Santo, favoreciendo con todas nuestras fuerzas el crecimiento de la fe, la profundización de la vida espiritual y sacramental y la participación en las responsabilidades pastorales. (Cf. Const. 28)

Con cierta frecuencia, grupos de nuestros sacerdotes, seminaristas y laicos, realizan, temporal o permanentemente, misiones dirigidas a parroquias en la ciudad o en el sector rural, visitas misioneras a colegios, universidades, jornadas de evangelización y oración a través de nuestras emisoras, campañas o brigadas educativas y de salud con nuestros profesionales y estudiantes de nuestras casas y nuestros centros educativos y de salud, etc.

 

Predicaciones y Retiros

 

La Congregación, rica por la doctrina y por el testimonio de su fundador, ha visto crecer su patrimonio espiritual por los ejemplos de santidad y de vida apostólica de los que, desde los orígenes, se han comprometido a seguir los pasos de san Juan Eudes. (Const. 66)

Los Eudistas, siguiendo los pasos de nuestro fundador y fieles a Jesucristo, estamos muy comprometidos con el ejercicio de las predicaciones y de los retiros dirigidos a sacerdotes y laicos en español, francés, inglés, portugués e italiano.

Contamos con un número considerable de sacerdotes que predican con el poder del Espíritu, prestan sus servicios como orientadores espirituales, acompañan a sacerdotes en dificultad, ofrecen el ministerio de la confesión, realizan retiros espirituales al clero diocesano, a los seminaristas y a los laicos.

Con todo lo anterior, le rogamos humildemente al Señor que continúe sirviéndose de nuestra Congregación de Jesús y María para extender su Reino. (Cf. Const. 67)