En el Seminario Interdiocesano de Orleans, el P. Laurent Tournier, eudista, se encarga de preparar la implementación de la nueva Ratio. En el período de reingreso, las tradicionales "Secciones de Ciclo" (Sessions de cycle), se ocuparon principalmente del tejido de la fraternidad. Según los años, los seminaristas se han reconocido como "comunidad de discípulos, reunidos por Cristo y alrededor de Cristo", "llamados a configurarse con Cristo", "testigos de una aventura que les permitió crecer en humanidad y profundizar la fe". Todos comparten la misma meta: servir a Cristo y participar en su misión.

Primer ciclo: Fraternizar en la alegría

En el Seminario Interdiocesano de Orleans tenemos el buen hábito de comenzar nuestros años académicos con las sesiones de ciclo, una sección que dio una buena dinámica a nuestra vida de primer ciclo. Esta es una oportunidad para crear vínculos entre quienes entran al seminario y aquellos que estuvieron allí en el año anterior. Nada mejor que conocer y compartir momentos de convivencia. A través de la cocina, el servicio a la mesa y la vajilla, fraternizamos con alegría manifiesta. En la iniciación a caballo y la marcha en el Loiret nosotros descubrimos o redescubrimos nuestros talentos. Por medio de la oración común nos convertimos en una comunidad unida por y alrededor de Cristo. Con el director del primer ciclo que estuvo acompañándonos, fuimos recibidos en el Carmelo de Micy. Los Carmelitas designaron a una hermana para que compartiera con nosotros su experiencia espiritual y la madre superiora nos explicó la razón de ser de su comunidad. Personalmente me emocionó ver la importancia de la oración de las hermanas por los seminaristas. Es una hermosa fraternidad de Iglesia que fortalece en el camino de formación integral.

Autor: Jean-Baptiste G.

 

Segundo ciclo: Configurarse con Cristo... ¡Qué programa!

Esto nos lo propone la nueva Ratio Fundamentalis, para el segundo ciclo del seminario (tercer, cuarto y quinto año). Y para hacernos reflexionar sobre esta nueva orientación propuesta por Roma, el padre Sylva Compagny nos invitó tres días para conocer su diócesis, Nevers, descubrir sus características y encontrar allí ejemplos de sacerdotes para hoy.

El descubrimiento del Circuito de Magny-Cours, con presentación exclusiva de un antiguo constructor, degustación de la tarde, conocimiento de los pobladores, con una animación enológica en Pouilly, visita de un antiguo molino restaurado por voluntarios apasionados, almuerzo con productos vegetales frescos, cocinados con gran cariño por un sacerdote de la diócesis, confidencias vespertinas con un hombre mayor, que, literalmente, se entrego a nosotros, revelando su alegría y las limitaciones que encuentra en su ministerio fundamentalmente rural, visita de las excavaciones de la catedral de Nevers, aliento de un obispo que está familiarizado con los mismos problemas pastorales que hay en nuestras propias diócesis del campo, encuentros sencillos pero muy entusiastas con feligreses comprometidos; compartir y reflexionar sobre las nuevas prescripciones de Roma para nuestra formación, y buenos momentos fraternos alrededor de una buena cerveza para cerrar la jornada. Se puede decir que estos días estuvieron cargados de profunda humanidad y autenticidad.

Esta pequeña sección de reingreso, nos permitió acercarnos y descubrir al nuevo director de ciclo. Para definir qué se espera de los sacerdotes del mañana, podemos decirlo en dos frases: "atreverse a conocer y amar a la gente con sinceridad" y "poner nuestra confianza en nuestro Señor Jesucristo".
Esperamos que estas exhortaciones nos guíen en los últimos años de discernimiento e incluso nos acompañen toda nuestra vida, para hacernos sacerdotes felices, configurados con Cristo, movidos por el Espíritu y radiantes en el amor de Dios.

Autor: Matthieu Jasseron (Quinto año, para Sens & Auxerre)

El sexto año: releer la formación recibida

En nuestro último año del seminario, estuvimos "en promo", es decir, solamente el sexto año estuvimos con el Director de estudios. Estos últimos días en Tours, cerca de la tumba de san Martín, nos permitieron comprender el significado de los pocos meses que nos quedan para vivir en el seminario. Durante la sesión, realmente me di cuenta que después de cinco años de entrenamiento, era el momento para hacer una buena síntesis , porque el final está bastante cerca. Es el final de todo un viaje con sus alegrías y dificultades que me han permitido crecer humanamente y profundizar en la fe.

Durante esta pequeña sesión, disfruté de la alternancia feliz de actividades espirituales, intelectuales, organizacionales, de convivencia... y culturales. Entre otras, fuimos a ver una exposición de Lee Ufan en el "Centro de la creación contemporánea Olivier Debré". Nuestras reacciones al arte contemporáneo fueron diversas y esto fue enriquecedor. ¡Esto es prometedor para nuestro último año en el seminario!


Autor: Pierre FOUQUIER.

 

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