La Misión Apostólica Eudista

Los “Eudistas”, herederos de una espiritualidad específica y fundados con un carisma particular, trabajamos en comunidades apostólicas, es decir, un grupo de eudistas viviendo y sirviendo juntos en diversos frentes pastorales. Esta manera de trabajar fue fruto del patrimonio iniciado por san Juan Eudes, nuestro fundador, y continuado por tantos hermanos.
Cada obra, de manera particular, está llamada a ser una escuela de santidad donde se evidencia el deseo ardiente e inagotable por la formación, la evangelización, la promoción humana,  la renovación espiritual, la caridad y la misericordia, bajo un lema claro y preciso: “juntos para la misión” en los diversos escenarios eclesiales, sociales y culturales. 

Las líneas prácticas para misión, se encuentran delineadas concretamente:

  1. la formación de los pastores y líderes de las comunidades, a través de nuestro servicio en los seminarios diocesanos, las casas de formación para nuestros jóvenes eudistas, las escuelas laicales, la formación permanente y especialización de nuestros sacerdotes, la investigación y producción del conocimiento, la predicación, eventos masivos de evangelización, charlas y conferencias a grupos específicos, retiros para el crecimiento espiritual,
  2. la evangelización como anuncio del Evangelio en las vidas y contextos particulares de las personas; en las parroquias, en nuestros centros de ayuda y crecimiento espiritual, en la pastoral de medios de comunicación,
  3. la misericordia reflejada en la labor social, la atención a los pobres, a los huérfanos, a los enfermos, a los marginados y desamparados, la promoción social,
  4. los medios de comunicación a través de nuestras emisoras, programas de televisión, publicaciones, la internet, las redes sociales,
  5. la educación con énfasis en la promoción social, a través de nuestros colegios, liceos, universidades, educación virtual,
  6. la espiritualidad eudista, patrimonio valioso, es el sello que nos identifica, y diferencia de las demás comunidades en la Iglesia y en la sociedad, ya que nos define como servidores del Evangelio y formadores de pastores y líderes. Somos hombres y mujeres de fe que, bajo las directrices eclesiales, proponemos la vida cristiana como un estilo particular de ser persona y una forma concreta de trabajar, que transforma y cambia las situaciones tanto personales como comunitarias,
  7. la cultura vocacional puesta en marcha a través del acompañamiento vocacional a los jóvenes que buscan orientación para realizarse en la vida y con ello construir al renovación de la Iglesia y el progreso de la sociedad. Para ello, realizamos procesos de acompañamiento presencial mediante charlas, conferencias, encuentros, campamentos, retiros espirituales, visitas a las familias, publicidad; y virtual, a través de nuestro portal, las redes sociales y el discernimiento vocacional en línea.

 

A esta tarea se nos unen, de manera generosa y desinteresada, laicos que reciben el nombre eudistas asociados y otros amigos, para desarrollar el Evangelio en la vida concreta, situaciones específicas, necesidades particulares de nuestros destinatarios.

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