Los Eudistas, en nuestro afán de servir a Cristo y a su Iglesia, y en nuestro empeño por diversificar nuestro carisma, hemos optado por compartir esta vasta experiencia espiritual con las gentes a través de procesos educativos, creando así, un sistema educativo inspirado en el Evangelio, la espiritualidad Eudista, el Magisterio de la Iglesia, pero en amplio, franco y constructivo diálogo con las ciencias.

Al asumir los valores del Evangelio, nos dedicamos a transmitirlos, de manera actualizada, a través de procesos académicos integrales que promueven un comportamiento ético. Nuestra finalidad ha sido y sigue siendo, la de formar-educar a ciudadanos comprometidos con el desarrollo de sus contextos donde tenemos nuestras guarderías, colegios y liceos, universidades.

Desde nuestra espiritualidad encarnada, los Eudistas, nos damos a la tarea de formar hombres y mujeres altamente competentes, éticamente orientados, promovidos profesionalmente, comprometidos con el servicio social, promotores de justicia, creadores de fraternidad humana y líderes de procesos de transformación social. Todo esto, dentro del dinamismo cristiano, creando así una “espiritualidad de la educación” desde la experiencia viva de Jesucristo, pero vivida en los distintos escenarios culturales.