La Congregación de Jesús y María (CJM), involucrada en la misión de la Iglesia (Cf. Const. 7; 10), ha tenido el mismo compromiso de anunciar a Jesucristo. Ella se ha dedicado, con audacia y solicitud, a predicar el Evangelio (Cf. Const. 2) y se ha puesto al servicio de la comunicación del Reino, llevando la palabra esperanzadora de Dios (Cf. Const. 13; 27).

Por tal razón, Los Eudistas, nos hemos empeñado, durante las distintas etapas de del recorrido histórico de la CJM, en proclamar a Jesucristo vivo, manteniéndonos al día en las comunicaciones y haciendo uso de los subsidios de cada época: correo convencional, telegrama, telefonía convencional (fija), la radio, la televisión, telefonía celular, la internet, los medios impresos, etc.; una serie de medios con los cuales hemos desarrollado la misión para la cual fuimos fundados por san Juan Eudes: “hacer vivir y reinar a Cristo en el corazón del Hombre” (Cf. Const.12).

Los Eudistas, encarnados en los contextos geopolíticos, comunicacionales y tecnológicos, hemos invertido recursos y preparado hermanos para el anuncio del Evangelio, la vida de Cristo, el seguimiento a él, la comunión fraterna, la promoción humana y la formación para el desarrollo a través de los medios de comunicación a nuestro alcance. La salvación en Jesucristo ha llegado a muchas personas de diversos horizontes culturales a través del testimonio personal y comunitario, la producción espiritual, las letras, las voces, las ondas radiales, los mensajes, las imágenes, la virtualidad, etc.

En estos momentos, contamos con una serie de canales a la disposición del Evangelio y el compartir de nuestra espiritualidad: un portal congregacional, páginas web y blogs en las distintas provincias, regiones, obras y comunidades; correo institucional, publicaciones, personal trabajando en la radio y la televisión, etc.